lunes, octubre 29, 2007

El sueño de Casandra: la depuración de Woody



Por muchas semejanzas que hubiera entre Match point y Delitos y faltas, una característica decisiva las convertía en gemelas irreconciliables. Entre ambas obras se percibe, fundamentalmente, un cambio de tono que se deriva de una visión más desconfiada y oscura de la existencia, como si no quedara resquicio de esperanza y las dos caras de la moneda señalaran el triunfo de la vileza como única alternativa a la muerte. Han pasado muchos años desde aquel 1979 en que Mariel Hemingway hiciera una importante recomendación a Woody Allen antes de embarcar en el vuelo de Manhattan que la llevaría a Londres, diciéndole que debía de tener más fe en las personas. Hoy día, el susurro de Tracy apenas se escucha, y lo que parecía un sentimentalismo irredento en el cine de Woody Allen se ha transformado en una desconfianza abisal en la raza humana, en la que apenas se puede respirar por lo turbio de sus aguas.

El sueño de Casandra mantiene ese espíritu de Match point, con la que también comparte ciertos detalles e ideas de fondo aunque la exploración se realice en otra dirección. La vileza parece continuar siendo la única manera de triunfar y, en ese sentido, el diferente resultado en uno y otro film no es más que una cuestión de azar; sin embargo, muy sutilmente, Allen nos desliza una pequeña reflexión sobre la naturaleza del éxito, algo que el espectador sólo se plantea cuando el programa de acción se ve inesperadamnte truncado. En El sueño de Casandra, al Jonathan Rhys Meyers de Match point, metamorfoseado en Ewan McGregor, le aparece una molesta sombra moral en forma de su hermano Colin Farrel (con las connotaciones trágico-clásico-familiares que eso implica). Este hermano parece una plasmación más clara del espíritu dostoievskiano que recorre (a veces explícita, otras implícitamente) el cine más moral de Woody Allen, encarnando no sólo la angustia y el remordimiento de los personajes del ruso, sino también su inseguridad, sus vicios con el juego y su carácter inconsciente y maleable. La conclusión parece ser que una personalidad débil e inocente sólo puede igualar a otra fuerte y decidida con la ayuda de un azar al que también podemos llamar destino. Desde el inicio del metraje un pathos parece recorrer a los personajes, y todo parece marcado de manera que incluso el azar parece predeterminado. Esto enlazaría directamente con el título de la película, que nos remite a la griega Casandra, adivina condenada a que nadie la creyera. En la película aparece este personaje de manera velada, a través de la pareja de Farrel, cuyos augurios se cumplirán por un azar que tan sólo es aparente.

Todo es oscuro y turbio en El sueño de Casandra, pero esto no impide la percepción de una ironía soterrada, finísima, a la que incluso se hace alusión en una línea de diálogo. Allen prescinde del humor, pero se ríe silenciosamente de las ínfulas de grandeza, de la inocente voluntad gregaria y de la lucha de clases, haciendo partícipe de ello a los espectadores, quienes son conscientes de que los personajes están abocados a un futuro muy definido. La ironía siempre es peligrosa, pero ayuda a la creación de una atmósfera triste y trágica, que tumba por k.o. al espectador haciéndole salir del cine desmoronado, con una mezcla de miedo y trauma, pero también de plenitud y asombro.


Los recursos cinematográficos de la película son bastante más ricos de lo habitual en Allen, desarrollando una puesta en escena sobria y precisa (aunque sin renunciar a ciertos tics del cine clásico más hollywoodiense), utilizando el fuera de campo y la elipsis para dotar de mayor fuerza los momentos clave de la narración. Incluso se utiliza en alguna ocasión el montaje como arma arrojadiza para la transmisión de ideas, como un Godard tímido, y podemos pensar en la imagen de los hermanos conduciendo el coche en dirección al infierno en contrapunto con dos padres a los que sólo une la sensación de precariedad filial. Al igual que en Match point, pero de manera distinta, Allen nos da una clase magistral de cómo filmar un asesinato, en este caso con una cámara sabia que se abre en el momento preciso y con una representación que camina al filo del abismo de lo ridículo sin llegar a caer en su pozo.

La película avanza imparable de principio a fin como el cuento moral que es, mostrándonos todos los resortes de la narración con la habilidad de quien ya no necesita esconder nada y quiere contar demasiado. La acción es propulsada por un barco que puede ser conducido por Caronte pero nos evoca a Highsmith, al tiempo que se nos inunda de breves y sutiles apuntes del desmoronamiento familiar, al mejor modo Allen, y se pasean sin llamar la atención las auténticas víctimas de la infamia, los que confían en ciertas personas con demasiada vehemencia como para vivir en tranquilidad.

Hace casi treinta años, el amor era para Woody el rostro inocente, dulce y sincero de Tracy; ahora el amor parece una transposición del deseo, una entelequia de cuya falsedad nadie puede dudar, una absurda sublimación encarnada por una mujer desquiciada por las apariencias, el egoísmo y la farándula. ¿Será el personaje de Hayley Atwell la misma Tracy curtida por los años?

Edito para añadir un enlace a la mejor crítica que he leído de la película, aunque me aterre un poco el medio del que viene...

17 comentarios:

francis black dijo...

El comentario es mejor que la pelicula , la pelicula no me parecio una gran obra , es cierto que tiene un planteamiento moral , pero los personajes son demasiado planos , yo desconecte un poco , dejo de importarme lo que les pasara .

Los temas que plantea si que son interesantes , pero asi como en Mach Point llegabas a sufrir por los personajes aqui los vi como meros trasmisores fisicos de una idea .

francis black dijo...

http://www.elpais.com/edigitales/entrevista.html?id=3163

esto es para hacer una pregunta a vila-matas en el chat de el pais , mañana responde , yo he preguntado sobre Cristobal serra

Daniel Quinn dijo...

Gracias Francis! Yo también acabo de mandar una pregunta a Vila-Matas..., en mi caso sobre Rita Malú y su presencia en Exploradores del abismo años después de la conjura shandy, jeje. A ver si hay suerte y sales nuestras preguntas.

Lo que dices de la peli de Woody de los personajes como transmisores físicos de una idea creo que es cierto, pero no me parece malo; provoca que el tono sea más frío y que el espectador se pueda distanciar, pero eso facilita una visión más analítica de las circunstancias. De todas formas, hay mucha polémica con la película por lo que estoy viendo por ahí. Las críticas son de lo más variado, aunque de momento parece que son más los detractores :)

Un saludo!

Charly dijo...

Hola "Daniel":
Soy Charly. Solo queria saludarte, para que veas que visito tu blog, aunque lamentablemente no tenga nada que opinar, porque no tengo ni idea de cine, ya sabes :P
Bueno, pues un abrazo y animo con el blog que por lo que veo tiene muchisimo exito y muy buenas criticas (cual pelicula). Nos vemos.

PD: Si deseas la muerte a algun director/actor/escritor, solo dimelo, OK? Ciao

Daniel Quinn dijo...

Hola Charly!

Gracias con tu visita, aunque espero que no vuelva a pasar como con Arthur Miller y mañana le pase algo a Woody Allen... Ahora que el hombre se ha liberado del influjo de Spielberg y parece que vuelve a estar en forma..., jeje.
Un saludo!!

BUDOKAN dijo...

Muy bonito todo lo que escribes de Allen porque cada film suyo es una visión sobre el amor y sus complicaciones, es como si hubiera una incapacidad para ser feliz. Creo que en el fondo el tema siempre es el melodrama con ojos de comedia. Saludos!

Su dijo...

Tengo ganas de verla.
Y me triunfa que saquen a la chavala con corbata (y que la pongas tú aquí también) xD

Anónimo dijo...

A mí también me pareció muy dostoyevskiano y que se parece un poco al Pickpocket de Bresson (con otra estética, ojo).
La moraleja parece ser: si alcanzas el éxito, no dejes que un par de detalles como el asesinato te molesten.
En cuanto a la última escena, también se parece un poco a la muerte del hermano "tonto" de El Padrino II, con el barco por medio.
Me gustó la película y tu comentario.
Suerte!

Marnie dijo...

Voy a soltar una obviedad:

Cuánto tiempo! XD

Jo, ya me sabe mal, porque todavía no la he visto. Y de hecho creo que me esperaré. Últimamente todas las de Allen las veo meses/años después, porque este hombre hace años que no me convence ni interesa como al principio.

Saludos!

francis black dijo...

enviale esto a vila-matas , y si puedes mirate el dvd "Café con Shandy", va con el libro "Vila-matas portátil" .



Viajar! Perder países!
Ser outro constantemente,
Por a alma não ter raízes
De viver de ver somente!

Não pertencer nem a mim!
Ir em frente, ir a seguir
A ausência de ter um fim,
E a ânsia de o conseguir!

Viajar assim é viagem.
Mas faço-o sem ter de meu
Mais que o sonho da passagem.
O resto é só terra e céu. ¡
-----------------------------


Viajar! ¡Perder paises!
¡Ser otro constantemente,
Por el alma no tener raices
De vivir viendo solamente!

¡No pertenecer ni a mí!
¡Ir al frente, ir siguiendo
La ausencia de tener un fin,
Y el ansia de conseguirlo!

Viajar así es viaje.
Mas hágolo sin tener de mí
Más que el sueño del pasaje.
El resto es sólo tierra y cielo.


Fernando Pessoa
20-9-1933

Daniel Quinn dijo...

Budokan, de acuerdo con tu apreciación; ese es uno de los grandes temas allenianos y donde él se mueve con maestría. Además, dentro de la sordidez de la película, uno de sus grandes aciertos es la ironía latente, distinta al humor que habitualmente despliega.

Su, corre a verla, a ver si hay suerte y es de los Woodys que te gustan :) Lo de la corbata parece un bonito homenaje a Annie Hall, sólo le falta el chaleco :P

Anónimo, yo también iba a comentar que en algún momento la película me recordó "El padrino". Y en cuanto a lo de Bresson, salvando las distancias, creo que hay una similitud en que éste es el Woody más depurado. Como muestra, la sequedad del espléndido final, con el maravillosamente evocador último plano... Por cierto, no comenté nada del retrato tan certero que se hace de la ciudad de Londres; en ninguna otra película de su trilogía londinense consigue hacer de la ciudad un ente tan físico y tan determinante.

Marnie!! Todo un gustazo volver a tenerte por aquí. Además, ya he curioseado las novedades y vuelves con fuerzas :) Así que estaré encantado de poder leerte, aunque sea sin tu máscara hitchcockiana, jeje.

Francis, menudo poema más vilamatiano, y no sólo por ser de Pessoa, uno de sus mayores referentes (reconocido por él mismo), ni por el tema del viaje (probablemente, y aunque no se diga tanto, el tema por excelencia de la literatura de Vila-Matas). Dejaré unos días por si por una casualidad Enrique se pasara por aquí y le echa un vistazo, y si no se lo envío de tu parte. Ya te comento.
Por cierto, he visto el trailer de "Café con shandy" en Youtube y promete, la verdad... Habrá que hacerse con él de alguna manera.

Muchas gracias a todos por los comentarios; es un placer teneros por aquí.

Un saludo!!

francis black dijo...

Volviendo a la peli he estado pensando y hay un tema que se me paso y es la figura del tio , el familiar , esta claro que es el protagonista real de la historia , los hermanos son los que buscan el triunfo , estaban abajo y luchan por trepar , pero el tio es el poder establecido y el poder establecido es intocable pues tiene la capacidad de saltarse las reglas .

El tio utiliza a sus peones , uno de los peones no soporta la presión y el otro siendo más frio no deja de ser un extraño en aquella situación , mientras el familiar solo esta gestionando su negocio .

En resumen Allen nos habla de la imposibilidad de luchar contra lo establecido y el precio de querer convertirse en uno de ellos .

robgordon dijo...

Bueno, una vez vista, te leo y opino:

Me parece la más floja de la trilogia londinense. Tiene ese problema de redundancia extrema de situaciones que ya apuntaba "Match Point" y que aquí llega a su limite (muchas escenas entre los hermanos para hablar de los mismos temas) y que lo único que hace es impedir que avance la trama. Entiendo que pueda llegar a aburrir, que es lo que está ocurriendo con ella.

Además, creo que los personajes de Hayley Atwell y Tom Wilkinson eran muy buenos pero están desaprovechados.

Aún así los palos que le están dando son injustos, puesto que, aunque no llegue al nivel de otras pelis de Allen, si que es digno de elogio como Woody juega con los personajes, con sus debilidades humanas, su ambición, su falta de humildad, su carga de culpa, la moralidad de sus actos.

Yo, personalmente, me entretuve viendo a Allen manejar a esas marionetas humanas por caminos que a muchos espectadores les serán familiares.

Ahhh, y el momento del asesinato y el del trato entre Wilkinson y los hermanos, me parecen estupendamente dirigidos.

Un saludo, Quinn!

Aldonza Lorenzo dijo...

Hola,

soy Isabel. No he podido resistirme a escribirte aunque no sea en la entrada adecuada dado que mi comentario no tiene nada que ver con ella.

He adquirido mi primer libro de Vila-Matas estas últimas semanas, 'Bartleby y Compañía' y estoy gratamente sorprendida, he sentido durante mi lectura varias punzadas de entusiasmo y de una sensación muy gratificante que lejos de saciarme me ha abierto nuevas puertas hacia la investigación de lecturas que desconocía y autores que se han dibujado ante mí con una faceta que jamás había imaginadO (seguramente por mi ignorancia).

Sencillamente quería agradecértelo e informarte de que tengo la pequeña libretilla donde hago mis anotaciones de los libros llena y extasiada.

Un beso!

Aldonza Lorenzo

Daniel Quinn dijo...

Hola a todos!

Francis, me parece acertadísimo tu comentario. Nada más ver la película me chirrió un poco el personaje de Wilkinson, pero al pensarlo después me parece fundamental.
Por cierto, voy a enviarle eso a Vila-Matas, porque aquí oculto entre los comentarios es imposible que lo vea. Cuando sepa algo comento :).

Rob, gracias por tu comentario, siempre está bien contraponer opiniones. Lo que tú ves redundancias yo veo matizaciones, en un enriquecimiento progresivo de lo que se nos cuenta. Pero bueno, esto es opinable; ya he leído la crítica entera en tu blog, jeje.

Isa, Bartleby también fue el primer Vila-Matas que leí, así que desde el primer momento me conquistó. Me transmitió las mismas sensaciones que comentas.
Por cierto, como ya sabes el lunes hay mesa redonda con Vila-Matas, a ver si puedes y te apuntas (y todos los que quieran, claro :) ).

Gracias y saludos a todos.

Daniel Quinn dijo...

Francis, me contestó ayer Vila-Matas diciendo que te diera las gracias por el poema.
:)
Un saludo!

francis black dijo...

ok , es un tema que sale en el documental que comente el otro dia .