lunes, noviembre 02, 2009

Like You Know It All, Hong Sang Soo se desmitifica a sí mismo


Ciertos autores corren el riesgo, en cada nueva película, de caer en el abismo del narcisismo autoral y la autocomplacencia inconsciente. Podríamos encuadrar a Hong Sang Soo dentro de este grupo, pero hasta el momento ha conseguido salvarse, y vuelve a hacerlo en su última creación, la libre y desprejuiciada "Like You Know It All".


Después de "Night and day", una película algo diferente a lo que nos tenía acostumbrados hasta el momento (dentro de lo que es posible en Hong), más áspera y quizás más compleja, la última película del director coreano nos devuelve a ese universo que juega con la suspensión de la ficción introduciendo ésta, de lleno, en un juego autobiográfico auténtico o impostado, poco importa. De nuevo el protagonista es un director de cine, y de nuevo se trata de alguien arrastrado por el entorno, por las circunstancias, sin ser muy capaz de reaccionar de la manera apropiada. Entre abúlico y temperamental, el protagonista es al mismo tiempo víctima y culpable, y la mirada irónica (incluso vitriólica, algo cruel) que Hong Sang Soo vierte sobre él no se recrea en la compasión, sino que prefiere examinar sus contradicciones, que son las de todo ser humano, y extraer conclusiones que nunca son claras. Porque como se dice en algún fragmento del film, probalemente el más explícito en cuanto a teoría cinematográfico-vital de la carrera de Hong, una película no tiene por qué mostrar bellas imágenes ni claros mensajes ("No hay mensajes claros. Como mucho, ambiguos"). Hong apuesta por una libertad decidida, se llega a decir que lo más importante en la vida es la libertad, pero en la película se muestra la imposibilidad de alcanzar esa libertad. El protagonista define esta libertad como "la fortaleza de concentrar en uno los auténticos deseos", y dice que "somos innecesariamente felices, porque perseguimos falsos ideales y los deseos de los demás". Por otro lado, él, autor de películas, al parecer, bastante personales, de prestigio pero poco público, anhela secretamente conseguir un taquillazo, e incluso sueña con tener una excusa que le permita afrontar sus películas sin perder el orgullo de ceder a sus ideales y a su presunta libertad e independencia. Por lo tanto, esa ambigüedad se traduce en un desequilibrio que funciona a todos los niveles, especialmente en el emocional, siendo incapaz de enderezar cualquier mínima curva que el destino pone frente a él. No es capaz y acaba complicando las cosas. Y esos desarreglos afectivos vienen a ser el detonante de su vida, porque invade todo lo demás, y en la película se aprecia que esa utopía de separar lo personal y lo profesional suele quedarse en los manuales de los empresarios.



"Like You Know It All" parece establecer continuidad directa con "Woman on the beach" y, al igual que en esta y en otras muchas, el mar, la playa, juega un papel simbólico decisivo, como aquel lugar de calma al que quisiera acceder el protagonista sin lograr nunca llegar a él. Y entre ligereza y profundidad se mueve la película, con sus largos planos secuencia y un naturalismo que tiene mucho de rohmeriano, de disfrute del momento y de regocijo ante lo aparentemente banal. Porque Hong celebra la vida a cada instante, para bien o para mal, entre comilonas, botellas de alcohol y deslizamientos de sábanas. Hong juega con sus películas y muestra esos resortes escondidos de cada ser humano que se mueven en una aparente aleatoriedad, saltando de la calma a la furia y de la suspicacia a la necesidad de comunicación y afecto. Porque, al fin y al cabo, por mucho que intentemos negarlo y muy fuertes que nos creamos, todos estamos necesitados y somos vulnerables en cuanto entornamos un párpado.


5 comentarios:

Mais il faut travailler dijo...

hola, daniel. tengo un problema con la encuesta, a saber: en vez de permitirme votar de nuevo me dice "cambiar tu voto" (así, tal cual). ¿es esto normal? la gente normal valemos más de un voto!
seguiremos intentando el pucherazo y, si no es posible, iremos cambiando el voto según el momento dado, lo que tampoco está mal del todo.
un abrazo.

abbascontadas dijo...

Yo creo que esta peli de HSS va explícitamente contra el peligro de autocomplacencia y esteticismo, aunque me falta mucha filmografía del coreano para opinar con fundamento.
Anotaría el lado keatoniano del prota, ese director siempre incómodo y desplazado constantemente, y la "excesiva" duración de las escenas de parrandas y comilonas, que siempre sobrepasan el momento de plenitud para dejarse caer hasta esos momentos en que acaban deteriorándose.

Daniel Quinn dijo...

Jajaja, sólo tienes que entrar con otra IP para que el sistema no te reconozca, Mais, aunque yo no debería decir esto para que la encuesta tuviera un mínimo de seriedad..., aunque, ¿quién lo pretende? :P

Me gusta la idea de cambiar de voto cada día, jeje.

Abbas, no he llegado a decirlo pero precisamente eso quería expresar con mi comentario, que Hong arremete contra la autocomplacencia y el esteticismo. Muy pertinente también el apunte de Keaton, no lo había pensado :). Y en general, la película me gusta mucho, pero tampoco la pondría entre mis favoritas de Hong. Si tuviera que elegir, seguramente me decantaría por Turning Gate, Woman on the beach y Virgin stripped...

Gracias por los comentarios y un saludo!

Mais il faut travailler dijo...

Bueno, Daniel, si todas las elecciones fueran como esta encuesta, daría gusto. Gane la que gane estaré muy contento.
PD: ya he descubierto cómo votar tres veces desde la misma terminal. Es muy sencillo y animo a todo el mundo mundial (creo que estamos entre amigos y puedo decir esto) a que vote y vote vivamente el día que sea. Basta limpiar el historial de navegación y las cookies de vez en cuando.

Salud y 400 golpes salvajemente filtrados de día dominical por la vecina. Lo que daría por entrar sin máquina de escribir robada en una atracción giratoria de esas que dan vueltas y vueltas como el tambor de una lavadora.

PD: es una verdadera vergüenza que a alguien como yo que no ha visto todavía Jules y Jim le dejen ejercer el derecho a voto.

Como diría Godard: Viva Truffaut!!!

Saludos a todos

Jesús Cortés dijo...

Creo que son dos películas en una y a mí me interesa mucho más la segunda, a partir del momento en que el festival de cine queda un poco arrinconado y se plantea este juego yo no diría keatoniano, pues Buster era en todo caso malinterpretado, pero sabía siempre (y llevaba buenas intenciones, puras) por qué hacía lo que hacía; más bien "jerrylewisiano" dado que el personaje llega a un punto en que ya no es capaz de saber si las consecuencias de sus acciones causarán problemas o catástrofes a los demás, acaba dándose cuenta que es una fuente de problemas y que no sabe ni por donde pisa y opta por la anarquía hasta contra él mismo.