lunes, noviembre 07, 2011

Bartlebooth en San Sebastián, Perec en la memoria

Hace un tiempo comenté fugazmente por aquí mi paso por el Festival de San Sebastián, durante el cual fui lanzando tuits a través de Detour.

Pues bien, ha llegado el momento y acaba de salir la crónica final del Festival. Hemos querido hacer algo diferente, y es un gustazo contar con tanta libertad para salirnos de los caminos trillados. Y sobre todo estoy encantado de haber trabajado mano a mano con Ferdinand Jacquemort, uno de los padres de Detour, y con Francisca Pageo, cuyas imágenes le dan sentido al conjunto. Un placer y un honor.

Pero aquí lo dejo, porque en Detour ya está todo muy bien explicado.

Y aquí nuestro modesto pero sincero homenaje cinéfilo al gran Georges Perec.

viernes, noviembre 04, 2011

Barbara Stanwyck, esa mirada doble


Aunque sigo estando un poco liado como para actualizar el blog con contenido, aprovecho para recomendar el estupendo programa de cine, La linterna mágica, que hacen Ayoze García y Orlando Santana en Canarias Ahora Radio.

Además, en el programa de hoy he tenido la oportunidad de participar y he pasado un rato muy agradable en el que hemos estado hablando de Barbara Stanwyck, que siempre ha sido una de mis actrices favoritas, capaz de levantar películas enteras ella sola, o de llevar a lo sublime obras maestras como las que comentamos en el programa :)

Se puede escuchar desde la página del blog del programa o desde la Web de Canarias Ahora Radio.


domingo, octubre 23, 2011

Imágenes de la revolución

Continúa la colección Intertextos de Shangrila, con un segundo número que se presenta apasionante, e imprescindible para este pequeño rincón rohmeriano. A través de La inglesa y el duque (E. Rohmer) y La commune (París, 1871) (P. Watkins) se nos presentan unas "Imágenes de la revolución" que no pueden estar más de actualidad.


http://shangrilaedicionesblog.blogspot.com/2011/10/imagenes-de-la-revolucion-intertextos.html

viernes, octubre 14, 2011

La Morte Rouge

Me apetecía desde hacía tiempo escribir algo sobre Erice, y Shangrila me ha dado la oportunidad aprovechando la edición del DVD que contiene el mediometraje La Morte Rouge, el corto Alumbramiento y muchos más materiales. Siempre un lujo Erice. La reseña, podéis leerla pinchando aquí.


domingo, septiembre 25, 2011

Retratos de familia - Tránsitos del cine


Pues sí, ha pasado más de un año desde que nos pusimos con ello, desde la primera reunión con Aarón y desde esos periodos vacacionales en los que intentaba aprovechar todo lo posible para avanzar con la escritura, a sabiendas de que, después, compaginarlo con el trabajo iba a ser mucho más difícil. Te haces tu planificación personal, tu idea de cuándo debe de estar listo cada capítulo, cada apartado, cada detalle, y entonces llega la fecha y ves que no te da tiempo, y tienes que replanificar, y aparecen imprevistos, nuevas obligaciones, y lo único que te apetece es ponerte a fondo con el libro pero factores externos lo impiden... Y aun así, ahora que hemos terminado, podemos decir que no ha ido mal el tema de los plazos, y que las cosas han ido saliendo dentro de lo previsto. En estos momentos todavía estoy algo nervioso de pensar que, el próximo día que vaya a la Filmoteca, me asomaré a la librería y podré ver allí el libro. En realidad, no termino de creérmelo, así que habrá que ver qué películas interesantes ponen por allí esta próxima semana.

Hemos llegado al punto final del trayecto, y ahora me asalta una sonrisa al recordar los comienzos. El primero fue la reunión inicial con Aarón, el kick-off, como se dice de forma tan pedante cuando arranca uno de esos proyectos de investigación a los que me dedico en mi vida profesional y en los que te encuentras con los socios, los conoces, y te causan una impresión que te suele acompañar durante el resto del tiempo de vida del proyecto. Recuerdo que quedamos en Plaza de España, muy cerca de la librería 8 y medio en la que, ahora, también podemos encontrar el libro. Y recuerdo que yo iba un poco intimidado, porque me iba a embarcar en una ambiciosa empresa acompañando a alguien que es un profesional del tema, que se dedica de verdad a esto de la crítica y análisis cinematográfico. Me iba a encontrar con un Doctor que desarrolló su tesis sobre el cine de Ingmar Bergman, quien iba a estar muy presente en el libro a través de Liv Ullman e Infiel, mientras yo me dedico a intentar obtener algoritmos matemáticos que en principio poco tienen que ver con el mundo del cine o de la escritura. Así que llegué un poco nervioso, pero cuando conocí a Aarón me sentí relajado de inmediato, tranquilo porque desde ese momento ya vi que íbamos a poder trabajar en armonía, de forma colaborativa, sumando el uno al otro y nunca anulándonos. Y supe que me iba a venir muy bien contar con alguien con una formación académica en el tema, que pusiera la nota de rigor y me advirtiera de mis descuidos o mis deslices. Esa reunión fue la semilla, las primeras ideas, las primeras notas, y nos volvimos a citar para cuando hubiéramos refrescado las películas y hubiéramos desarrollado nuestras primeras inquietudes. La rueda echó a andar y ya no paró hasta el final.

Recuerdo también cuándo empecé yo a trabajar por mi lado, cuándo revisé las películas y fui anotando los primeros temas que me parecían interesantes y sobre los que podía desarrollar contenidos que intentaran abrir dudas o resquicios, o hacer que alguien que lo leyera se planteara alguna nueva inquietud. Recuerdo el día exacto en que volví a ver Yi Yi, años después de que me hubiera impresionado cuando la vi por primera vez en una sala de cine. Recuerdo ese día porque fue el día en que España ganó el Mundial. Busco en Google y veo que fue el 11 de julio de 2010. Una amiga me acompañó a ver la película después de comer en mi pequeño estudio de Lavapiés; ella no la había visto y el hecho de que le gustara mucho (y eso que no es ella muy expresiva, pero se podía saber descodificando sus palabras y sus gestos) fue un nuevo acicate que me motivó para intentar desentrañar algunos de sus misterios y abrirle nuevas puertas de significación. Terminó la película y yo quedé tan afectado como la primera vez que la había visto. Lo último que me apetecía era ver ese partido de fútbol que iba a paralizar el país. Estaba dispuesto a perderme ese momento histórico porque, en el fondo, me daba un poco igual, y prefería quedarme en casa asentando las imágenes de Edward Yang, recreándome en las vidas de sus personajes o en la potencia de sus imágenes. Sin embargo, afortunadamente, al final me dejé convencer, fuimos a un bar de Huertas con unos amigos y pudimos ver cómo la gente desorbitaba su alegría y se lanzaba a las calles de Madrid. El contraste después de ver la película hizo intensificar las emociones, y la pasión que la gente mostraba invadiendo la Gran Vía empezaba a resonar en mi cabeza con las imágenes de esas vidas que Edward Yang plantea en ese permanente intersticio entre la risa y el llanto, entre la ilusión por lo que está por venir, la alegría de lo que ya hemos vivido, y la música de fondo impregnada de tristeza que intenta atar nuestros pies al suelo, hacernos ver las cosas que han sido y las que hubieran podido ser de otra manera, lo que hemos hecho bien y lo que hemos errado para que así, pensando en lo que podíamos haber cambiado, sigamos avanzado y creciendo en todo aquello en lo que siempre hemos creído. Quizás las ilusiones se frustran, pero las ideas se van refinando, moldeando como las olas que moldean, poco a poco, la costa de una playa que ve atardecer todos los días.

Ese fue el principio y este es el final. Se lo debemos a Shangrila y solo podemos descubrirnos. Se lo debemos no solo a su confianza, sino también a su gran trabajo, al magnífico trato y al apoyo que hemos tenido en todo momento. Lo debemos a demasiadas cosas y a demasiada gente, ya sea de forma directa o indirecta y, como dijo el poeta, quien lo probó, lo supo.

Retratos de familia-Tránsitos del cine

Crónica de un libro

sábado, septiembre 24, 2011

San Sebastián 2011. Quinielas

Como nos gustan tanto las quinielas y las apuestas, y ya que he visto todas las películas a competición (mañana Intocable, Drive y a casa), me atrevo a lanzar una lista doble el día antes de que se concedan los premios.

En primer lugar, una lista personal de deseos, de lo que me gustaría que saliera premiado de San Sebastián.

Concha de oro: Sangre de mi sangre (Joao Canijo)

Premio del jurado: The deep blue sea (Terence Davies)

Director: Arturo Ripstein (Las razones del corazón)

Guión: Kiseki (H. Kore-Eda)

Actor: Woody Harrelson (Rampart)

Actriz: Arcelia Ramírez (Las razones del corazón)


Y a continuación, la lista de lo que la intuición me dice que el jurado puede premiar

Concha de oro: Las razones del corazón (Arturo Ripstein) (aunque sería la 3ª...)

Premio del jurado: No habrá paz para los malvados (E. Urbizu)

Director: Isaki Lacuesta (Los pasos dobles)

Guión: The Skylab (Julie Delpy)

Actor: José Coronado (No habrá paz para los malvados)

Actriz: Arcelia Ramírez (Las razones del corazón)

Veremos cuál de las dos se aleja más de la realidad…

Y bueno, no digo nada de las demás secciones de las que he visto películas, pero eso ya habrá tiempo de comentarlo a la vuelta, para lo que estará Detour