Lo primero que tengo que hacer es recomendar la carpeta que está haciendo Shangri-La sobre la obra maestra de Hitchcock para celebrar sus 50 años, y dar las gracias a los editores y colaboradores. Y por último, pego el primer párrafo de mi artículo y enlazo con la revista. Desde ahí, lo que hay que hacer es ir navegando por los artículos anteriores :)
A veces es difícil calibrar el grado de influencia de una determinada película en la cinematografía o las artes venideras. Normalmente, el alcance de una obra se diluye en la filmografía de un director, o sus logros son tan asimilados que casi terminan por desaparecer. Sin embargo, el caso de Vértigo (Vertigo, 1958), como el de unas pocas películas más, resulta paradigmático. Como ejemplo, más allá de otras elucubraciones subjetivas, no hay más que echar un vistazo a las habituales listas de mejores películas de la historia con que se nos bombardea (o contamina) con demasiada frecuencia, elaboradas por diversas publicaciones y basadas en las opiniones de críticos y directores.
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